24 horas de explotación en las seis habitaciones del terror de un chalé de Móstoles
La Policía Nacional desmantela un prostíbulo en un adosado en el que 18 mujeres vivían hacinadas en un sótano y eran controladas hasta cuando dormían

En el sótano de ese chalet de Móstoles nunca se apagaba la luz. El control no acababa jamás. Las 18 mujeres que vivían hacinadas en esa estancia eran monitorizadas cuando se lavaban, cuando comían y cuando dormían. Y, por supuesto, cuando eran explotadas sexualmente. Para garantizar que nunca se escapaban al ojo de sus captores, estaba prohibido apagar la luz del sótano, en el que se acumulaban las literas, para garantizar que tenían el máximo número de mujeres posibles. El narcoprostíbulo se anunciaba en páginas especializadas de explotación sexual.
¿Cuál es tu reacción?









