3.000 años de fama continuada
Esta monumental ciudad por la que pasaron todas las civilizaciones mediterráneas mantiene la esencia de pueblo y un turismo contenido. Su parador, un palacio andalusí en lo más alto de su comarca, asombra por su historia y sus vistas a la llanura interminable de Los Alcores
Sin entrar todavía en todo lo que tiene que ofrecer Carmona, el guía local Enrique Peña señala dos aspectos que hacen que esta localidad sevillana de 30.240 habitantes (INE, 2025) resulte muy atractiva de visitar: el turismo está contenido, está muy bien como está, si me preguntan prefiero que no la declaren Patrimonio Mundial por la Unesco, confiesa ante la admitida candidatura. La otra cuestión es que mantiene su carácter de pueblo, sus tiempos, todo es más lento, manejable, la porticada plaza de Abastos se ha transformado en un espacio más gastronómico y atrae público sin agobios, con algún puesto todavía cerrado. “Tenéis que entrar en la tienda Paco Vago, un colmado de 1924, está en las antiguas caballerizas del alcázar de la Puerta de Sevilla, que tiene su origen en el siglo IX a. C.”, insiste Peña a media tarde protegido con una gorra y un clip solar magnético que quita y pone a sus gafas de ver para atenuar la luz.
¿Cuál es tu reacción?











