A falta de dinero público para ventiladores o aire acondicionado en clase, los padres llegan al rescate
Las familias están costeando de su bolsillo unos recursos contra el calor en las escuelas que no les corresponden

Gioia Lazzo hacía sus compras en el Lidl el lunes de la semana pasada cuando vio un producto que necesitaba, un toldo. No era para su casa, sino para el colegio de su pequeño de nueve años. Agarró su teléfono y avisó a sus compañeros de la asociación de familias.
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