Alcaraz progresa sin despeinarse
El murciano resuelve sin forzar ante el desacertado Seyboth Wild (doble 6-3, en 1h 15m) y chocará en los octavos con Struff, al que batió en la final de hace un año
Un poco de Carlos Alcaraz es más que suficiente para despachar cómodamente a Thiago Seyboth Wild; ladrador el brasileño, pero poco mordedor. En esa derecha hay potencia, no cabe duda, pero también abundantes taras. Sale fuerte el chico, aparentemente despreocupado, y se la juega en cada pelotazo pero a Carlos Alcaraz, que algo sabe de pegada, no le impresiona lo más mínimo. En el tenis, incluso en este formato moderno en el que todo transcurre a toda pastilla, si a la velocidad no le acompaña algo de mano, hay poco que hacer. Bien lo sabe el murciano, que recibe un regalo anticipado de cumpleaños justo una semana antes de que festeje los 21: el tiro de Seyboth Wild —24 años y 63º del mundo— tiene algo de salvaje, pero muy poco de efectivo, así que se resuelve la tarde sin mayor sobresalto: doble 6-3, en 1h 15m.
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