Alcaraz se agranda y aplaca la anarquía de Struff
El murciano resuelve con genialidad un enredo ante el imprevisible alemán (6-3, 6-7(5) y 7-6(4), en 2h 52m) y se medirá el miércoles con Rublev en los cuartos

Así se las gastan los fueras de serie. Cuando más aprietan las circunstancias, cuando más empuja Jan-Lennard Struff, cuando ha ido poniéndose más fea la cosa porque cuando no se pone el lazo a la historia suelen venir las angustias y las dudas, Carlos Alcaraz saca esa varita que todo lo cambia y sentencia un duelo de casi tres horas; sobre todo, de máxima tensión: 6-3, 6-7(5) y 7-6(4), en 2h 52m. Se resistía a entrar la pelota, pero el murciano, genio él, emboca en el instante preciso, cuando a la mayoría se le agarrotan las piernas y se le nubla la inspiración. El tenis, en el fondo, va mucho de eso: ser especial cuando toca. Un magnífico revés a bote pronto y un globo perfecto definen el tie-break, y guían al defensor del título hacia los cuartos de final, en los que chocará este miércoles con el ruso Andrey Rublev (6-2 y 6-4 a Tallon Griekspoor).
¿Cuál es tu reacción?










