Anatomía de una violación: cómo Martha Coolidge convirtió su agresión sexual en una película visionaria y demoledora
La restauración y estreno en España de ‘Not a Pretty Picture’ pone de actualidad un filme de 1976 que se adelantó a su tiempo por reflexionar sobre la cultura de los abusos. “Nunca quise vengarme de mi violador”, dice la directora
Martha Coolidge era una estudiante de secundaria de 16 años cuando, una noche de otoño de 1962, fue violada por un compañero de instituto, un repetidor cinco años mayor que la invitó a ir a una fiesta junto a otros amigos. Años después de la agresión, Coolidge decidió convertir aquel episodio traumático de su adolescencia en el centro de su ópera prima, Not a Pretty Picture (1976), una película rodada en 16 milímetros con un presupuesto de 50.000 dólares que, 48 años después, se contempla como una obra visionaria y demoledora de cine político de vanguardia.
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