Así restauran los CSI de Patrimonio Nacional: un cóctel de artesanía y tecnología
El Palacio Real alberga 13 talleres en los que medio centenar de profesionales investiga y preserva las piezas del arte y la cultura que acopió durante siglos la monarquía española
Lucio Maire abre un librillo de oro, de apenas unos centímetros, entre cuyas hojas se intercalan 25 panes de oro de 22 quilates. Como el material es tan fino y delicado, no puede cogerlo con las manos, así que lo sopla y el pan de oro vuela hasta depositarse en una almohadilla llamada plomazón. El restaurador lo corta ahí. Luego, se pasa por el carrillo una brocha (una polonesa) “para que esta coja un poquito de grasa y de electricidad estática”, dice. Al acercar la polonesa al pan de oro, este se adhiere y así puede aplicarlo sobre el marco de un cuadro que está dorando y sobre el que ha aplicado previamente una solución compuesta por agua, cola de conejo y un poco de aguardiente. “Una vez tuvimos que explicar por qué pedíamos aguardiente para trabajar”, bromea. El pan de oro se pega al marco y cuando este se seque, Maire le pasará una piedra de bruñir para sacarle brillo. Él es uno de los más de 40 profesionales que trabajan en el Palacio Real de Madrid en los 13 talleres de restauración de Patrimonio Nacional (PN).
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