Castigo virtuoso de la osadía
La posición parece insípida y tediosa tras 16 movimientos, pero, de pronto, Stefansson aprovecha una imprecisión de Nguyen y crea una combinación bellísima y muy instructiva
Jugar mecánicamente, dando por seguro que en la posición no hay nada especial y basta con seguir los esquemas y patrones normales, puede ser muy peligroso. Es bien sabido que no hay dos seres humanos totalmente iguales, aunque sean gemelos. De similar modo, poquísimas posiciones de ajedrez obedecen exactamente a los mismos criterios porque casi siempre hay algún detalle que las diferencia. Y es fundamental estar atento para captarlo.
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