Cincuenta años de ‘Born to Run’: cómo un chico de 25 años peleó contra todo y construyó “el último disco en la Tierra”
Bruce Springsteen tenía un ultimátum: o vendía mucho su próximo álbum o le echaban de la discográfica. Así empezó el camino de sufrimiento y gloria de un trabajo fundamental
Noviembre de 1975. Última prueba de fuego para Born to Run. El disco, lanzado el 25 de agosto, se está vendiendo muy bien, pero ahora toca exponerlo en directo en el exigente Hammersmith Odeon de Londres. La primera vez que Bruce Springsteen toca en la ciudad donde triunfaron sus ídolos: The Beatles, The Rolling Stones, The Yardbirds, The Who… Pero Bruce está enfadado. Mucho. Nada más entrar en el local para la prueba de sonido, todavía sin público, se ha encontrado octavillas en cada una de las butacas donde se lee: “¡Bruce Springsteen, la próxima gran sensación!”. Un golpe de efecto de su manager, Mike Appel. El aludido, furioso, despedaza todos los pasquines que puede. Al cantante esa publicidad le parece “el beso de la muerte”. “Estoy muy cabreado. Me avergüenza, y ofende a mis fans. No es así cómo funciona. Toca y cállate la boca. Mi negocio es el negocio del espectáculo, no el de contar. No has de contar nada a la gente. Se lo muestras y dejas que decidan por ellos mismos”, relata Springsteen en su autobiografía refiriéndose a las sensaciones de hace medio siglo.
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