Colombo, tremendista puerta grande
El diestro venezolano cortó tres orejas y una Escribano, las cuatro sin motivo justificado, y Ferrera pasó de puntillas ante una corrida grande de tamaño, mansa y muy deslucida

La plaza de Pamplona cerró la feria de San Fermín del modo más tosco posible, convertida en una gran tómbola que regaló trofeos inmerecidos y permitió que el venezolano Jesús E. Colombo paseara tres orejas y saliera a hombros como uno de los grandes triunfadores del ciclo sin motivo taurino que lo justifique.
Miura/Ferrera, Escribano, Colombo
Toros de Miura -el segundo, devuelto al partirse un pitón-, grandes, largos, bien armados, mansos, dificultosos y descastados; sobrero de Cebada Gago, bien presentado, muy manso y peligroso.
Antonio Ferrera: feo espadazo atravesado y dos descabellos (silencio); estocada baja (silencio).
Manuel Escribano: estocada trasera y tendida y tres descabellos (silencio); estocada caída (oreja).
Jesús E. Colombo: estocada perpendicular y baja (oreja); estocada baja de efecto fulminante (dos orejas). Salió a hombros por la puerta grande.
Plaza de Pamplona. 14 de julio. Octava y última corrida de la Feria de San Fermín. Lleno.
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