Cómo una de las últimas fábricas de ropa en Vallecas acabó troceada en 14 pisos turísticos
Hubo una era en los noventa en que esta zona humilde de Madrid se convirtió en un referente de la industria textil. Ahora, el negocio está en el hospedaje para los turistas con poco presupuesto y los inmigrantes recién llegados
Así está cambiando Vallecas: Hace tres años la familia que controlaba una de las últimas fábricas de ropa en la zona más pobre de Madrid puso en venta su edificio de cinco plantas en una calle estrecha donde se mezclan comercios y pisos. Los inversores, oliendo el dinero que podrían ganar si reconvertían el inmueble en viviendas, corrieron a la puerta para examinar in situ el local. Desencantados, se marchaban al comprobar que el cambio de uso no era fácil. Había poco espacio para dividir la finca de 370 metros cuadrados e instalar un ascensor. Finalmente, los propietarios se lo vendieron a un frutero del barrio, que les dijo que lo iba a usar como almacén.
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