Cuando despedirse es bonito
Este fin de semana hemos tenido unas cuantas despedidas: Alex Morgan, Luis Suárez o las leyendas del Borussia Dortmund. Son ejemplos de terminar bien, de terminar donde quieres
Incluso cuando es necesario, decir adiós es complicado. Nos hemos creído que son más difíciles los inicios que los finales porque las mariposas de la debutante parecen más complicadas de controlar que las de una veterana. Puede ser. Pero todos los que cuelgan las botas cuentan que no hay vértigo más grande que el de no saber qué hacer cuando dejes de hacer lo que llevas décadas haciendo.
¿Cuál es tu reacción?









