Cuando todos los rojos eran guapos
La muerte de Pedro Caba se ha llevado todo aquel mundo en el que cada uno en su medida luchábamos por la libertad. Yo lo convertí en protagonista de la novela ‘El jardín de Villa Valeria’ y de aquellas páginas he sacado estos recuerdos
A primera hora de una mañana de la primavera de 1977 recibí una llamada con un tono muy misterioso, aunque en seguida reconocí que aquella voz era la de Pedro Caba, quien me dijo que ese día debía acudir sin falta a una cita en la casa de la sierra. Villa Valeria estaba situada en los altos de Cercedilla mirando hacia Siete Picos del Guadarrama, en la colonia de Camorritos. Mientras subía esa mañana a la sierra en la radio del coche sonaba la canción Oh, mamy, mamy blue y Adamo cantaba Mis manos en tu cintura y yo iba vestido como un progre de molde, lucía patillas largas, pantalones de campana y jersey blanco de cuello alto.
¿Cuál es tu reacción?









