Cuando un bronce tiene sabor a oro
La selección española de natación artística emocionó a París y volvió a subir al podio 12 años después en una final para el recuerdo
Cuando el Comité Organizador de los JJ OO me llamó para inaugurar la final de equipos de natación artística me hizo mucha ilusión. Poder estar en una final olímpica una vez más, aunque de otro modo, siempre es algo especial y único. Son los primeros juegos que no vivo desde dentro del agua y poder hacerlo como invitada de honor y dar el pistoletazo de salida a una competición de este calibre fue un orgullo para mí y un bonito reconocimiento a mi trayectoria como deportista.
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