Cuatro años después: así siguen estas vidas que cambiaron con la pandemia
Seis emprendedores se plantearon cambiar de vida cuando el mundo paró y esa decisión ha transformado los locales de la capital tras la crisis económica por la covid-19
El confinamiento en la capital transformó aficiones en negocios. Sergio Arjona pasó de ser consultor a repostero, Daniela Camino dejó su trabajo en publicidad para abrir su propia tienda de libros, a Isabel Cabanas la despidieron durante la pandemia y se volvió pizzera, Cristina López renunció a su puesto en la banca de inversión y decidió emprender con un local de medicina estética y Juan López-Guerrero cambió de gestor financiero a hacer tartas de queso. Estos son solo algunos de los ejemplos de emprendedores que, por estos días hace cuatro años, obligados a parar porque el mundo paró, optaron por cambiar su vida. La decisión de todos ellos ha cambiado la radiografía de los negocios en Madrid.
Una pandemia que cambió hasta las reservas
La lista de negocios que han abierto motivados por un pensamiento que tuvieron en la pandemia es infinita, pero valen como muestra algunas marcas tan reconocibles como el nuevo bar de moda en Malasaña, Gilda Hous, la empresa de subastas de arte para jóvenes Maza Art o los kioscos de café para llevar de Good News. La pandemia también cambió el modo en el que se gestionan las reservas en la capital. “El sector de la restauración ha sufrido un gran cambio porque los empresarios hosteleros se han visto obligados a digitalizarse y cambiar sus metodologías de trabajo para adaptarse a un nuevo ecosistema”, explican la plataforma de reservas TheFork.
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