‘Danza para guitarra’, un concierto con bailes de los últimos cinco siglos
Los coreógrafos Valeriano Paños y Rafael Estévez celebran los 20 años de su compañía con un espectáculo en el que, acompañados del guitarrista Miguel Trápaga, muestran su bagaje

En el centro de la sala, Valeriano Paños (Barcelona, 47 años) baila danza española estilizada. A su derecha, el guitarrista Miguel Trápaga interpreta una de las piezas musicales del espectáculo. Y enfrente, sentado en un banco, Rafael Estévez (Huelva, 44 años) observa y susurra. Le sale un “ole” bajito dedicado a la guitarra, alguna advertencia cariñosa a Paños (“respira, tranquilo”) y se le escapan movimientos de cabeza y cuerpo con los que sigue el ensayo, cuaderno y bolígrafo en mano. Los tres son los principales artífices de Danza para guitarra, una pequeña obra preciosista de una hora de duración que es concierto bailado o coreografía tocada, intimista y pulcra, libre y desprejuiciada, como toda la trayectoria de Estévez/Paños y Compañía. Termina el ensayo en el Centro Coreográfico Canal, en Madrid, y Trápaga se levanta de la silla y cuenta que para él la experiencia es como dialogar con otro instrumento, “que en esta ocasión es el cuerpo de Valeriano”. El músico se muestra feliz y emocionado mientras guarda su guitarra.
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