De ritmos y controles
El fútbol es, a estas alturas de la Champions, un juego que se escapa cada vez más de lo predecible y que nos augura cuatro partidos de vuelta llenos de ‘rock and roll’, de momentos y de partidos dentro de cada partido, de todo eso que hace del fútbol un juego maravilloso e incorsetable
Uno de los principios que acompañan a la preparación de cualquier gran encuentro suele ir relacionado con controlar el ritmo del partido. Si me preguntan qué es eso les diría, resumiendo mucho, que consiste en que el duelo se juegue al ritmo que le conviene a mi equipo. Como me dijo una vez Johan Cruyff antes de salir a jugar las semifinales de la Recopa en aquel Estadio delle Alpi que era la casa de la Juventus: ”Zubi, ya sabes, cuando ellos quieren descansar nosotros sacamos rápido pero sobre todo, cuando ellos quieran acelerar entonces tu trabajo es retardar el saque, bajar el ritmo del juego y desacelerar su intensidad”.
¿Cuál es tu reacción?









