De Ubú Rey a Donald Trump, el reto de satirizar a quien ya no se avergüenza
Nave 10 de Matadero Madrid recupera el clásico de Alfred Jarry en un momento en que la realidad de varios líderes políticos se ha vuelto más grotesca que la farsa

En 1896, Alfred Jarry partió el teatro en dos. Su gordo, narcisista y vulgar Ubú, tirano de una imaginaria Polonia, quebró el metrónomo de la decencia de la época con solo pronunciar su primera palabra en escena. Su mítico “merdre” —con esa erre atravesada como escupitajo a punto de salir— convirtió el patio de butacas del Théâtre de l’Œuvre de París en una trifulca que duró 15 minutos entre opositores enfurecidos que pedían la suspensión y defensores de que la obra siguiera; un pequeño inciso en la larga historia de éxito de un personaje que ha servido durante más de un siglo como burla grotesca del poder más autoritario.
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