¿De verdad Madrid tiene éxito?
Más allá de visiones triunfalistas, la capital es un pequeño infierno cotidiano para muchos de sus vecinos, entre los que cunde la incertidumbre y el desánimo ante una ciudad que exprime y expulsa sin piedad
Madrid es un escombro fluorescente, una chatarra que funciona, un palacio de cristal, el azote de los pobres, la eterna wanabee hambrienta de relato, siempre obsesionada por ser cualquier cosa que no se parezca demasiado a ella misma. La patria de Mario Vaquerizo. Madrid no quiere ser Madrid y, en eso, tiene éxito: cada vez se le parece menos.
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