Defender al fútbol de los excesos
Las lesiones graves, cada vez más frecuentes por el aumento de partidos, suponen un quebradero de cabeza para los clubes
La lógica de la productividad no es ningún juego y desde que el fútbol se reconoció como industria, ganar dinero es tan importante como ganar partidos. Sabemos muy bien que el producto de esta industria se llama fútbol y que la materia prima son seres humanos, pero los clubes necesitan dinero y a los jugadores no les disgusta el dinero. Combo perfecto para hacer del fútbol un territorio de alto riesgo al que nadie le pone freno. Da igual un club que una selección, cada semana hay que contabilizar un número desproporcionado de lesiones que alteran la actividad de los entrenadores, porque entre las presiones inherentes al cargo hay que sumar, ahora, este puzle semanal para armar un equipo decente con pocos recursos.
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