El Barça, bajo el volcán del Nápoles
La naturaleza inestable y ciclotímica del club italiano le permitió ganar el año pasado el ‘scudetto’ después de 33 años, pero firmar este año una de sus peores temporadas en la era del presidente De Laurentiis
El Nápoles es un equipo ciclotímico que juega con una vela a Dios —al argentino— y la otra al sismógrafo. Un club complejo y condenado a la lógica de un diván que se tambalea encima de un volcán. Anoche, por ejemplo, se cargaron a Walter Mazzarri, el segundo entrenador en lo que va de año, y contrataron a uno nuevo que debutará en el partido del miércoles en la semifinal de Champions con el Barça. Es complicado explicar qué son, porque probablemente ni ellos mismos lo saben. O porque son demasiadas cosas a la vez.
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