El Celta fulmina a Rafa Benítez y pone al frente del equipo a Giráldez, entrenador del filial
El club gallego, apenas dos puntos sobre el descenso, rescinde un contrato con el veterano entrenador que les vinculaba por dos campañas más
El proyecto a largo plazo con el que el Celta trataba de construir su futuro ha saltado por los aires con la destitución de Rafael Benítez, la referencia en el banquillo con la que se había llegado el verano pasado a un acuerdo por tres temporadas, quizás una stazione termini para un adiestrador de 63 años. La nueva presidenta del club. Marián Mouriño, asumió aquella gestión como la piedra angular de su mandato para tomar el relevo de su padre, máximo dirigente del equipo gallego durante los 17 años anteriores. Se anhelaba una estabilidad que los resultados y los temores han dinamitado: el Celta apenas ha ganado cinco partidos en 28 jornadas y tras la victoria del Cádiz ante el Atlético tan sólo está a dos puntos de distancia de los puestos de descenso. En Navidad ya se había roto con Luis Campos, que se encargaba de una inédita asesoría deportiva externa. Poco antes de Semana Santa cae el técnico. “No ha obtenido los resultados esperados”, explica el club en un comunicado. A diez jornadas del final asume el mando Claudio Giráldez, entrenador del filial.
¿Cuál es tu reacción?









