El deporte hace el camino en Menorca
Ciclistas y corredores cuidan el Camí de Cavalls, un recorrido ancestral recuperado por senderistas
Corredores y ciclistas abren y cierran las puertas del Camí de Cavalls como el que pasa de una habitación a otra en su hogar. La fórmula de los menorquines para conservar un camino ancestral que da la vuelta a la isla fue poblarlo con sus inquilinos más fieles. Nadie como ellos para amar su roca caliza erosionada, una superficie propia de la alta montaña al nivel del mar. Por eso, se echan la bici a las espaldas para subir por barrancos y se lanzan después desbocados. Y abren la siguiente puerta. El deporte, lejos de contaminar un ecosistema, sirve para conservarlo.
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