El engaño del segundo equipo
Podemos tener amantes, tontear con otros, pero la afición verdadera se debe solo a unos colores
Abro aquí un debate acalorado, del nivel del con o sin cebolla, Dylan o Brandon, Messi o Maradona: ¿Existe eso que llaman el segundo equipo? Es decir, ¿puede la afición repartirse, dividirse entre un favorito y un secundario? Personalmente, creo que no; que quien dice apoyar a un segundo, en realidad, tampoco tiene un primero. Los equipos son como las madres: no hay más que una.
¿Cuál es tu reacción?









