El equipo que iguala y une a todos sus jugadores
El afgano Ebrahim, el marroquí Abde y el maliense Mousa son tres de los jugadores de la selección nacional de refugiados, un proyecto impulsado por la Real Federación Española de Fútbol para facilitar la integración en España de jóvenes en situaciones de vulnerabilidad
¿Cómo comunicarse en el terreno de juego cuando sobrevuelan gritos e indicaciones en más de cinco idiomas a la vez? ¿Cómo trenzar jugadas si al pedir un balón en marroquí puedes recibir una contestación en ruso, o en un castellano improvisado que poco a poco se va convirtiendo en lengua compartida? “A veces es difícil hablar un idioma común, pero los futbolistas nos entendemos. Nos vale con una mirada”, responde Abdessamad Chanchouh, Abde, un chico marroquí de 19 años con el pelo rizado, sonriente y locuaz, cuyos ídolos son João Cancelo y Achraf Hakimi, carrileros como él.
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