El Girona de Míchel, lejos del Madrid pero aferrado a Europa
El técnico reconoce su responsabilidad y pide a los jugadores que no bajen los brazos
En el Girona reinaba la prudencia antes del partido contra el Real Madrid. No había manera de romper públicamente el guion en ninguno de los estamentos del club. Del vestuario al cuerpo técnico, pasando por los despachos, en la entidad rojiblanca solo se hablaba de Europa. No se mencionaba la Champions League –podrá convivir con el Manchester City en la competición europea siempre que demuestre que nadie del City Group toma deciciones en el club catalán y que no haya intercambios comerciales ni de jugadores–, mucho menos la posibilidad de levantar la Liga. Sin embargo, en el camerino del Girona el sueño del título crecía jornada tras jornada, siempre cerca de lo más alto de la tabla. Hasta que visitaron el Santiago Bernabéu. A la capital llegó con dos puntos menos que el equipo de Ancelotti y se fue con cinco menos. De nuevo, el Real Madrid desnudó la quimera rojiblanca.
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