El Gobierno de Ayuso, de rectificación en rectificación en Educación: “Los cambios de dirección son continuos”
El Ejecutivo ha tenido que desdecirse para aumentar el presupuesto de universidades, firmar un convenio con el ministerio, renunciar a la escuela internacional del Ramiro o retrasar el proceso de estabilización de los profesionales
La mejor defensa es un buen ataque. Eso debe pensar el consejero de Educación de la Comunidad de Madrid, Emilio Viciana, cuando el jueves firma con el ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades el convenio María Goyri, y dice: “Esto es una imposición, una cacicada, un chantaje. Pedro Sánchez invita y las comunidades autónomas pagan”. Ocurre que el representante del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso había jugado con fuego al retrasar todo lo posible la rúbrica de ese acuerdo para cofinanciar el sueldo de 1.091 profesores ayudantes doctor en las seis universidades públicas madrileñas. Que había intentado renegociar sus condiciones hasta el último segundo. Y que la rectificación que supone estampar su nombre en el acuerdo original, sin cambiar una coma, se une a una ristra de cambios de posición previos en asuntos nucleares de su cartera, muchos de ellos tras transitar el mismo camino: chocar con el gobierno de España o la comunidad educativa, defender la posición inicial con firmeza, y finalmente claudicar. La oposición juzga su trayectoria con la máxima severidad.
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