El orgullo del futbolista
Bajo la presión de ochenta mil personas, el jugador es un amasijo de nervios que se avergüenza cuando falla, que no le importa arriesgar la pierna en una disputa y que aspira a la gloria en la siguiente jugada
En entrevista con Iker Casillas, Luis Figo desmintió un rumor que lleva corriendo por ahí desde hace años, según el cual, a la llegada de Zidane al Madrid, Figo se negaba a darle el balón. La versión más rebuscada del chisme habla de que Florentino intercedió para devolver las cosas a su cauce. Tras la intervención del presidente, Figo se acordó de darle la pelota a Zidane.
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