El portazo de Mourinho y el perdón del suplente Vinicius, que corre serio riesgo de perderse el clásico
El técnico no habla tras el encuentro con el Villarreal por la actuación arbitral y el brasileño, a la espera de sanción, se disculpa tras ver la roja
El Madrid vive, o más bien sobrevive, encima de una placa tectónica que no deja de sacudir latigazos. Es octubre, pero pareció que su partido contra el Villarreal perteneció a mayo. Pura angustia, puro nerviosismo al borde del barranco. Así ha vuelto el equipo del parón de selecciones y, sobre todo, tras quedar a seis puntos del Barcelona en el derbi de finales de septiembre. Y nadie mejor que Vinicius y Mourinho para confirmar este estado de excitación y sobreactuación.
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