El pulso perdido del patrimonio de Castilla y León contra la despoblación
La Junta opta por dar “valor económico” a los bienes más importantes entre críticas al olvido de monumentos menores
La torre de la iglesia de Villaturiel (León), del siglo XVI, y la iglesia románica de La Barbolla (Soria) son dos de los últimos bienes patrimoniales de Castilla y León que se han derrumbado en los últimos meses de un día para otro. Nadie, durante años, había atendido las quejas sobre su estado. Las grietas se extendieron sobre ambos elementos patrimoniales sin despertar la acción pública o privada para arreglarlas o intentar combatirlas. La escena se repite por las nueve provincias de la comunidad, tan rica en herencia cultural y arquitectónica como pobre en habitantes y músculo financiero sobre sus recursos artísticos.
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