El señor del crimen en la cola del pescado
Jesús Duva, veterano cronista de sucesos, relata en dos libros recientes dos asesinatos separados por más de un siglo: uno ocurrido en la inculta Castilla rural de principios de XX y otro por celos en la periferia contemporánea de Madrid
Jesús Duva, de 68 años, uno de los reporteros de sucesos más respetados de la prensa española, empezó de casualidad y sin quererlo mucho. Corría el mes de enero de 1977 y el periodista, por entonces de 23 años, se había especializado en información laboral en Pueblo. Iba a la pieza, es decir, cobraba según noticia publicada. Entonces, el director de la publicación, José Ramón Alonso Rodríguez-Nadales, le hizo una de esas ofertas que no se pueden rechazar: “Si quieres entrar en plantilla, chico, a Sucesos”. El joven Duva se resistió al principio: le gustaba la información laboral, había conseguido ya fuentes y era la época en la que el sindicalismo adquiría mucho relieve en la sociedad. Pero también pensó que quería casarse y dar la entrada de un piso en Madrid. Y que para eso necesitaba un sueldo fijo. Así que aceptó. Abandonó sus fuentes (una de ellas, los integrantes del despacho de abogados laboralistas de Atocha) y se pasó a su nueva sección.
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