El surf firma su postal soñada en Tahití y se consolida en los Juegos
La disciplina corona a sus nuevos y jóvenes campeones olímpicos, el local Kauli Vaast y la estadounidense Caroline Marks, en un escenario que ilustra todo su potencial
El surf llegó a los Juegos Olímpicos para quedarse, y en Tahití ha desplegado sus mejores argumentos como disciplina y enterrado por fin el deslucido estreno en Tokio 2020. El escenario elegido, la célebre ola de Teahupo’o, el temido “muro de calaveras”, ha dejado la postal soñada por los organizadores a lo largo de semana y media de competición. Aguas cristalinas, olas potentes y un desempeño admirable de los atletas, los grandes protagonistas. La jornada final, la pasada madrugada, coronó a dos nuevos y jóvenes campeones olímpicos: Kauli Vaast, profeta en su tierra, y Caroline Marks, auténtica prodigio estadounidense. Ambos tienen 22 años y sus mejores días surcando olas por delante.
¿Cuál es tu reacción?









