‘El viejo roble’: la tibia despedida de Ken Loach
Lo que cuenta el director británico es penoso y real. Pero lo transmite de forma lamentablemente didáctica, con el aroma a panfleto bienintencionado de algunas de sus películas
Existió un dilatado tiempo en el que acudir religiosamente a ver el cine que hacía un individuo tan inteligente como concienciado llamado Ken Loach ofrecía certificado de izquierdismo, y disponía de un cuantioso y adicto público. Loach hablaba permanentemente de injusticias sociales, de gente machacada por el implacable estado de las cosas, de lo mal que lo pasan ancestralmente los de abajo, de supervivencias que están a punto de ser asfixiadas, de verdugos legitimados por las guerras (incluida la de España en Tierra y libertad), de víctimas en progresivo desastre. A veces, su mensaje, y la narración correspondiente, ha sido luminoso, conmovedor, lúcido, corrosivo y profundamente humano. En otras puede llegar al panfleto irritante, al naufragio artístico de las buenas intenciones, desprovistas estas de talento o de la necesaria complejidad.
El viejo roble
Dirección: Ken Loach.
Intérpretes: Dave Turner, Ebla Mari, Claire Rodgerson, Trevor Fox, Jordan Louis.
Género: drama. Reino Unido, 2023.
Duración: 113 minutos.
Estreno: 17 de noviembre de 2023.
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