Érase una vez Italia
La Nazionale no juega el Mundial desde 2014. Es decir, una generación entera sin recuerdos mundialistas que asiste a una competición que empieza a resultarle tan ajena como la Super Bowl
El grupo Måneskin ganaba la edición de Eurovisión en 2021 con su arrebatador Zitti e buoni, convertido en la banda sonora de aquel esplendor recuperado del rock. Pero también de Italia. El país había recibido meses antes la mayor cantidad de fondos de la Unión Europea tras la pandemia y había nombrado presidente del Consejo de Ministros al hombre que salvó al euro, Mario Draghi. Regresaba la luz. Y como colofón, la Nazionale levantaba la Eurocopa celebrada ese año, que no ganaba desde 1968. Nadie tenía dudas de que era un mensaje claro sobre el cambio de rumbo, el fin del maleficio forjado con dos eliminaciones seguidas del Mundial. Duró lo que duran este tipo de cosas en Italia.
¿Cuál es tu reacción?









