Esos primeros partidos
Nunca es fácil debutar en unos Juegos, independientemente del rival. Es como abrir un melón: hasta que no cortas la primera rodaja y le das un bocado, no sabes si está bueno
Uno es agradecido con el deporte que en un determinado momento olímpico, hace ya 40 años, le regaló una experiencia única y un recuerdo eterno compartido con millones de aficionados. De ahí que mi máxima atención en el primer día de competición masiva se dirigía al España-Australia de baloncesto, debut de la banda de Rudy. No soy especialmente nostálgico, sino más bien lo contrario, pues conozco nuestra capacidad para manipular y maquillar recuerdos, pero a veces la mente va por libre. Mientras me distraigo esperando el inicio del partido, saltando del balonmano al judo, de allí al hockey y vuelta a empezar, mi cabeza me lleva de nuevo al Forum de Los Ángeles 84.
¿Cuál es tu reacción?









