Fernando Sánchez Castillo, el artista que hizo del yate de Franco una instalación: “Las banderas se muestran para crispar”
El creador presenta ahora un estandarte blanco más grande que el que ondea en la plaza de Colón de Madrid

Fernando Sánchez Castillo (Madrid, 54 años) acumula historias con la misma facilidad con la que amontona objetos encontrados en tiendas de barrio, en el Rastro madrileño, en el bar de la esquina o en páginas de internet. Con la misma voracidad que se le atribuye a las urracas, el artista guarda libros, fotografías, tebeos, cucharillas o cualquier chatarra que en el futuro pueda renacer en forma de narración cargada de contenido crítico y belleza. El ejemplo más conocido de ese afán transformador lo consiguió con los restos desguazados del Azor, la embarcación de recreo de Franco. Después de adquirir la chatarra al peso, la vieja nave renació como Síndrome de Guernica (2012), una espectacular escultura que adorna los jardines del Museo Helga de Alvear en Cáceres.
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