Festín del Real Madrid en un velatorio en Granada
El equipo de Ancelotti golea a un rival descendido dos horas antes con una exhibición de Brahim y buenas sensaciones de Courtois, en pruebas para determinar si puede ser titular en la final de Wembley
En el Nuevo Los Cármenes se cruzaron dos mundos lejanísimos. Dos horas y media antes del partido, el Granada supo que ya no quedaba manera de exprimir las matemáticas para seguir en Primera. El Mallorca había ganado al Las Palmas y ahí, a más de 600 kilómetros de distancia, había terminado su sufrido viaje de este curso. Con el sopapo recién encajado, recibieron al campeón de Liga con un pasillo sobre la hierba, mientras su gente se desgañitaba con una sentida interpretación del himno. El Madrid entraba triunfante en un velatorio que acababa de abrir, y en el que se destiló mucha rabia contra el palco. El contraste resultaba extremo. El equipo de Ancelotti empezaba a saborear ya los festejos por el título de Liga preparados para este domingo por la mañana en Madrid, un campeonato que, después de la goleada en Granada, aún puede cerrar con 99 puntos, lo que sería el segundo mejor título de su historia.
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