Golf, café, paseos e interiorismo: remedios contra la claustrofobia tenística
En medio del calor, la humedad y el exigente contexto atmosférico de Nueva York, los profesionales buscan vías de escape frente a la corrosiva rutina del circuito
Ya tradición, el hombre del mazo —sol duro, contaminación y humedad disparada, con el consiguiente y devastador efecto para los cuerpos— ha salido de paseo en Nueva York, donde se respira una claustrofóbica atmósfera que también atrapa con saña a las instalaciones del US Open. El cemento de las pistas absorbe y escupe el calor, y los profesionales deambulan con las camisetas a modo de maillots —completamente pegadas a los torsos por el sudor— y enrojecidos a más no poder. “Me he dado crema antes de jugar, pero nada de nada…”, comentaba el valenciano Pedro Martínez antes de ser eliminado. “Aquí no hay tregua, es muy bestia”, se sumaba Roberto Carballés, también ya ko. “¡La que está cayendo!”, comentaba Carlos Alcaraz al terminar una sesión de hora y media, mientras su hermano Álvaro, sparring, cogía aire y finiquitaba una botella de bebida isotónica de trago.
BOUZAS SIGUE HACIÉNDOSE NOTAR
Jessica Bouzas se hizo notar en la última edición de Wimbledon, donde alcanzó la tercera escala del torneo, y vuelve a hacerlo en el US Open, escenario otra vez de la progresión del tenista. La gallega, de 21 años, batió este jueves a la inglesa Katie Boulter por un doble 7-5 (en 1h 45m) y desembarcó en la tercera estación, en la que se encontrará con una adversaria de altura: también Jessica, la estadounidense Pegula; sexta del mundo y superior a Sophia Kenin (7-6(4) y 6-3).
Después de superar el estreno, Bouzas explicaba a los enviados especiales que la fructífera experiencia previa en Londres le había ayudado “en muchos aspectos”, sobre todo a la hora de gestionar situaciones comprometidas y duelos de grandes dimensiones. Entonces eliminó a la defensora del título, la checa Marketa Vondrousova, seis del mundo en ese instante, y en Nueva York ha despachado a la veterana Petra Martic (33 años y 98ª) y también a Boulter.
El doble triunfo prácticamente le garantiza marcharse del torneo entre las 60 mejores del circuito. Se unió a Badosa en la tercera ronda, en la que no figurará Sara Sorribes. La valenciana cedió contra la brasileña Beatriz Haddad Maia por 6-1 y 6-2, en 1h 13m. Este viernes, Badosa se medirá con la rumana Elena Grabriela Ruse (122ª) en el primer turno de la pista Louis Armstrong, a las 17.00 hora española (Movistar+).
Por otra parte, Jannik Sinner avanzó sin complicaciones al imponerse al local Alex Michelsen: 6-4, 6-0 y 6-2. El número uno acapara el foco después de que la semana pasada se anunciase su doble positivo por una sustancia prohibida (clostebol) en Indian Wells. Se topará con Christopher O’Connell, y señala: “Todo esto me va a permitir crecer como persona y me ha permitido darme cuenta de lo importante que es la vida más allá del tenis, porque nuestra rutina es golpear una pelota e ir al gimnasio”.
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