Isabel Díaz Ayuso, ilustre liberticida
Estrangular las universidades públicas es un ataque a la libertad. La izquierda debe reconquistar esa palabra: la subida de los salarios, la reducción de la jornada laboral o la defensa de lo público son inequívocas luchas por la libertad
Me dan mucha rabia los baños públicos, en realidad privados, de la estación de Atocha y tantas otras estaciones. Relajan, hay música suave y luz cálida, acabados curvos y brillantes. Se podría morir en ellos. Sobre todo, están muy limpios, como no suelen estar los baños de las estaciones, sórdidos como trincheras. Se paga un euro por refrescarse o hacer esas cosas secretas que todos hacemos. Un euro que no todo el mundo puede o quiere pagar. Un eurazo por mear. El capitalismo neoliberal consigue rentabilizarlo todo, hasta el aparato excretor: cash from piss.
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