Jannik Sinner, de la absoluta discreción al ojo del huracán
El joven número uno, caracterizado por su ejemplaridad dentro y fuera de la pista, defiende su inocencia tras el anuncio de su positivo: “Sé que no he hecho nada mal”
En medio de la polvareda, de todo el ruido y de todo el cuestionamiento, Jannik Sinner irrumpe en la sala de conferencias de Flushing Meadows a su estilo, de la misma forma que pelotea: inalterable. Y emite el número uno su alegato, tono serio, ni media sonrisa esta vez, teniendo en cuenta que el martes la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA) anunció que el italiano dio positivo en un control antidopaje efectuado el pasado mes de marzo durante el torneo de Indian Wells, California, resuelto finalmente con la pérdida de los puntos obtenidos en esa cita (400) y nada más; algo así como un tirón de orejas, ausencia de castigo práctico, al entender que el rastro del clostebol, un esteroide anabólico que puede adquirirse en las farmacias de Italia por 12 euros y en formato de crema o espray, llegó al organismo del tenista de forma involuntaria, accidental, fruto de un masaje. Por mera “contaminación”, concretamente. De fisio a jugador, de mano a piel.
LA PRECAUCIÓN DE DJOKOVIC
Mientras los operarios del torneo siguen dándole forma al escenario, Djokovic se ejercitó durante una hora con el danés Holger Rune. Sin embargo, el serbio (37 años) renunció a otra sesión posterior con el nórdico debido a unas molestias físicas.
El de Belgrado triunfó el año pasado en Nueva York, por cuarta vez en su carrera, y esta edición aspira a desmarcarse de la australiana Margaret Court, con quien comparte el récord histórico de grandes (24). Su último partido coincide con el oro olímpico obtenido en París, el 4 de agosto.
El miércoles participó en una exhibición compartida con Alcaraz, McEnroe y Andre Agassi, y será la primera estrella masculina en debutar; lo hará el lunes (hacia las 3.00) contra Radu Albot, procedente de la fase previa. El murciano, por su parte, lo hará el martes (hacia las 1.00) frente al australiano Li Tu, el 188º del mundo.
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