Jasper Philipsen gana su segunda etapa en este Tour, un día en el que Ayuso y Roglic abandonaron la carrera
El español deja la ronda francesa por covid y deja en duda que pueda disputar la contrarreloj de los Juegos Olímpicos, mientras que el esloveno decide no seguir tras su caída de ayer
Todos los días de llano terminan en sprint, en todos hay una caída que perturba las rectas y en casi todos termina segundo Wout van Aert, pero no todos los días son iguales, ni siempre gana Biniam Girmay, el eritreo de moda y caliente. En Pau, al final de una etapa de perfil apacible que el viento, los chaparrones y los UAE endemoniaron al infiltrar al peligroso Adam Yates en una megafuga, a Girmay le descolocó la caída a 500 metros provocada por el intento del Lotto de adelantar a su De Lie pegado a la valla, que, irónicamente de knock out al propio De Lie, el toro que no arranca, y solo puedo ver desde lejos la arrancada fenomenal de Jasper Philipsen —el hombre de moda en el 23, cuatro victorias y maillot verde—, que no se dejó alcanzar por el tardío intento de remontada de Van Aert. No habrá juerga espectacular en Asmara, la capital eritrea en la que Girmay, de 24 años, es ídolo insuperable, porque su crack no marcó (quedó cuarto), pero seguirán celebrando que sigue líder en el trofeo pichichi, tres victorias a dos sobre el belga de mal humor siempre, y le supera por 107 puntos en la general de la regularidad, la que otorga el maillot verde.
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