Kroos sigue señalando el camino a Vini
La asistencia del alemán al brasileño, conexión deslumbrante en el Madrid, dejó al Bayern tocado medio partido
Después de 23 minutos de asedio alemán en un estadio enfebrecido, el clásico europeo por excelencia, el partido más disputado en el continente, Toni Kroos deambulaba sin sentido aparente por el campo del Bayern, en una zona sin compañeros y sin atacantes, como si los rivales le concediesen poco peligro, poco riesgo: un hombre al que dejarle metros sin miedo. Y así Kroos se movía en horizontal primero y en vertical después, reclamando rupturas con la mirada. Aquí hay que detenerse un momento.
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