La banda sonora del enfado
Lo que se vio en el Bernabéu fue un enfado generalizado de gente que se siente dueña del club y que quería expresar su descontento, y por mucho que Arbeloa sepa, me animo a recomendarle que no sea divisorio
Como si el fútbol fuera una ceremonia, las aficiones cargan el estadio con una electricidad colectiva, un clima que atrae y atrapa. Una amalgama entusiasta, patriótica y nuestra de la que nos gusta formar parte. Ser de un club es pertenecer y, en una sociedad cada día más fraccionada, hay que agradecerle al fútbol su capacidad para crear comunidad.
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