La escalada rechaza el dinero de Arabia Saudí
La élite de la especialidad, alpinistas y profesionales del mundo de la montaña instan a la federación internacional a boicotear cualquier evento en el país
Allí donde Rafa Nadal ve, mire por donde mire, “crecimiento y progreso” en Arabia Saudí, escaladores y alpinistas de élite de todo el planeta contemplan un régimen dictatorial que se ríe de los derechos humanos y aspira a convertir su tierra en una Disneylandia gigantesca del deporte comprando con su dinero la voluntad de cualquier actor que les resulte útil para el propósito de mejorar su imagen. Hasta donde se sabe, los escaladores que compiten bajo el paraguas de la IFSC (Federación Internacional de Escalada) son los primeros deportistas que se niegan a competir en territorio saudí, y así lo expresaron con una misiva de protesta dirigida a la propia IFSC. Después, alpinistas y otras figuras del mundo de la montaña se unieron a la queja y firmaron una carta de denuncia que recoge el colectivo ACTS (Acción colectiva de transición para nuestras cimas) y que reúne al hombre más fuerte de la escalada deportiva, el checo Adam Ondra, al estadounidense Tommy Caldwell, al alemán Alex Megos, a la legendaria francesa Catherine Destivelle (una de las primeras en competir en los años 80), la española Josune Bereziartu o Kilian Jornet, amén de un sinfín de alpinistas, guías, profesionales de la montaña y entidades de todo orden relacionadas con el medio natural.
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