La España de Craviotto enciende la máquina de cosechar medallas del piragüismo
La flotilla española de canoas y kayaks comienza las jornadas de finales del campeonato olímpico con un bronce en C-2 y otro en K-4
Saúl Craviotto emergió del canal de Vaires-sur Marne, este jueves de canícula en París, con el aplomo que le confiere su condición de gran sacerdote de la pala. Portaba la medalla que acababa de ganar, bronce en K-4, la sexta de su carrera, cifra que corresponde al medallista más productivo de la historia olímpica de España, y la que convertía al piragüismo, con 23 medallas, una más que la vela, en la máquina cosechadora por excelencia del deporte español en los Juegos. Pocas federaciones pueden presumir de mayor estabilidad y eficiencia en la procelosa constelación que alimenta el Consejo Superior de Deportes con menos gloria que sobresaltos.
¿Cuál es tu reacción?









