La eternidad de un segundo
El duelo entre Agirrezabala y Lamine Yamal fue clave en un deporte de momentos, de situaciones y de minúsculas escenas que definen los partidos
La imagen es la pura expresión de cualquier combate de Copa del Rey, de esos que se juegan en una décima, en un error, en un rebote, en una acción individual, en cualquier genialidad. Era el minuto 85 y el resultado era empate a 2. Julen Agirrezabala hace lo que siempre nos han enseñado a los porteros en un uno contra uno. Lo primero, manda al atacante, Lamine Yamal, lo más lejos y con el ángulo más cerrado de la portería y lo segundo, se estira todo lo posible para ocupar todo el espacio y dificultar al máximo la situación de gol. Hasta las uñas las tiene alargadas y se ve perfectamente en la foto.
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