La importancia del mariscal Giménez para el Atlético
Tras cuatro meses de baja, el regreso del charrúa era anhelado por Simeone ante la fragilidad defensiva rojiblanca
Nadie esperaba que cuando José María Giménez (30 años) se echó la mano a los isquios en el segundo partido del Mundial de Clubes ante el Seattle Sounders no volvería a reaparecer hasta cuatro meses después de la lesión. El central uruguayo, perseguido en los últimos años por una alta frecuencia de lesiones musculares, estaba a punto de cerrar un curso casi inmaculado. Más de 30 partidos seguidos sin una dolencia que le apartara del once titular hasta el percance en Estado Unidos.
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