La inspiración de uno de los cuatro maestros del vino españoles
Desde su bodega en Alpartir (Zaragoza), Fernando Mora, uno de los pocos viticultores en el mundo que ostenta el reconocimiento de Master of Wine, revitaliza viejas viñas y fabrica y distribuye sus botellas, presentes en algunos de los mejores restaurantes con estrella Michelin. También se dedica a viajar para defender la calidad y el esplendor de los caldos españoles: “Debemos confiar más en nuestros productos”
Como Fernando Mora solo hay tres personas más en España (Zaragoza, 1982). Y 412 en todo el mundo. Pocos, como él, pueden presumir de poseer el mayor título que existe en la viticultura. Porque ser un master of wine (maestro del vino), o MW, significa haber adquirido un nivel de conocimiento vitícola capaz de dominar todos los aspectos de la cultura, el negocio o la elaboración del vino: desde el primer racimo que se corta hasta la meteorología, la madera utilizada para la barrica, la producción o la gestión del envasado y etiquetado para su venta. Esa maestría solo está al alcance de unos pocos. Apenas el 10% de los que se presentan consigue esta calificación, otorgada por la escuela británica Institute of Master of Wine y creada en 1945 para impulsar una comunidad global de este sector.
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