La ‘operación asfalto’ de Almeida entierra la vieja estética en parte de Malasaña: “El adoquín da más clase”
Los vecinos del barrio madrileño esperan que la intervención sea la solución definitiva al hundimiento cíclico del pavimento de varias calles

Un fuerte olor a alquitrán enrarece el aire estos días en el barrio madrileño de Malasaña a la altura de la calle del Pez. En un tramo de la vía de apenas 160 metros, una asfaltadora avanza rápido sobre la antigua calzada de adoquines como si estuviese sembrando la gravilla en el suelo de hormigón. A su paso deja un manto negro uniforme que entierra definitivamente la estética modernista que imprimía el empedrado al barrio. “El adoquín da más clase”, concluye Antonio López, uno de los vecinos de la zona.
¿Cuál es tu reacción?









