La poesía de Lorca brama en la lengua de signos sobre el escenario
El Centro Dramático Nacional acoge un montaje creado desde la cultura de la comunidad sorda que dirige Ángela Ibáñez

“Hay que mirar con ojos de niño y pedir la Luna. Hay que pedir la Luna y creer que la podemos coger con las manos”. Los versos de Federico García Lorca inspiran y guían el sobrecogedor montaje creado desde la lengua de signos y la cultura de esta comunidad que, dirigido por la actriz sorda Ángela Ibáñez, se estrenó este viernes en el teatro María Guerrero de Madrid. Grito, boda y sangre, inspirada en Bodas de sangre y otros fragmentos de obras de Lorca, es mucho más que un grito de este colectivo por hacerse un hueco en el teatro.
Grito, boda y sangre, primera obra del Centro Dramático Nacional dirigida por una persona sorda, se representará en el teatro María Guerrero de Madrid hasta el próximo 1 de marzo.
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